Carta QR: cómo crearla, imprimirla y mantenerla actualizada
Una guía práctica para usar el QR de tu menú en mesas, mostrador e Instagram y evitar enlaces rotos o precios desactualizados.
Actualizado: · Equipo de quiero.menu
El QR debe abrir la carta pública
Un QR guarda una dirección web. Cuando el cliente lo escanea, el teléfono abre la carta en el navegador. Usá la dirección pública del negocio, no el panel de administración ni una pantalla que requiera iniciar sesión.
En quiero.menu el menú vive en una dirección como quiero.menu/nombre-del-local. El panel permite descargar un QR con la marca del negocio y una hoja imprimible. El QR no necesita una app especial de quiero.menu para abrirse.
Probá el código antes de imprimir muchas copias
Descargá el QR desde Mi menú y hacé una prueba impresa. Escaneala con más de un teléfono, con la iluminación y distancia reales de tu salón. Conservá el contraste y el margen blanco alrededor del código: recortarlo demasiado o ponerlo sobre un fondo cargado dificulta la lectura.
Mostrá también el nombre del local y la dirección web en texto. Eso permite abrir la carta si un cliente no puede escanear el QR. Mantené una alternativa de atención o una carta física para quienes no tengan conexión o teléfono disponible.
- Una copia de prueba antes de imprimir el lote.
- Un QR legible, sin deformar ni tapar el margen.
- El enlace en texto y una alternativa para consultar la carta.
Actualizá precios sin cambiar el enlace
Editar productos y precios en el mismo menú evita volver a imprimir el QR por cada cambio. Los clientes consultan la carta publicada en esa dirección. Después de editar, abrila desde el teléfono para verificar cómo quedó.
Cambiar el slug —la parte final de la dirección— es diferente de cambiar un precio. Los QR impresos conservan la dirección anterior. Antes de renombrar el enlace, revisá dónde lo compartiste y prepará nuevos códigos si hace falta. No supongas que un enlace antiguo redirige automáticamente.
Usalo en el salón y en tus canales digitales
En mesas y mostrador el QR ayuda al cliente que ya está en tu negocio. En Instagram o WhatsApp suele resultar más práctico compartir un enlace clickeable: escanear un QR mostrado en el mismo teléfono agrega una dificultad innecesaria.
El QR distribuye la carta, pero no reemplaza la operación del local. Acordá cómo se hacen y confirman los pedidos. Una visita al menú o un clic de contacto demuestra interés; no acredita una compra ni que la compra sea incremental.